Administrador Concursal: Funciones y Responsabilidades

 

¿Qué es un administrador concursal?

El administrador concursal es un profesional nombrado por un juez en el procedimiento de concurso de acreedores de una empresa. Su función principal es estudiar la situación de la empresa y gestionarla en beneficio de todas las partes involucradas. El administrador concursal tiene incompatibilidades para ejercer el cargo y es importante proporcionar toda la información que se requiera para garantizar un resultado justo.

Requisitos para ser administrador concursal

La Ley Concursal establece una serie de requisitos que debe cumplir una persona física o jurídica para ser nombrada como administrador concursal. Entre ellos, se incluyen la titulación universitaria en derecho o económicas y no haber mantenido una relación profesional con el deudor o personas relacionadas durante los tres años anteriores al concurso.

Además, se requiere que el administrador concursal cuente con un seguro de responsabilidad civil por la actividad que va a ejercer, así como que no tenga antecedentes penales por delitos económicos.

Funciones principales del administrador concursal

La función principal del administrador concursal es la gestión de la empresa concursada, para lo cual debe velar por los intereses de todas las partes involucradas. Entre sus principales funciones, se destacan:

  • Analizar la situación patrimonial y económica de la empresa y elaborar un informe detallado para su presentación ante el juez
  • Gestionar la sociedad en interés de las partes involucradas, evitando su disolución y liquidación
  • Elaborar el plan de viabilidad de la empresa y presentarlo ante el juez para su aprobación
  • Vigilar el cumplimiento por parte del deudor de las obligaciones asumidas en el convenio concursal
  • Ejercer el control de la tesorería de la sociedad
  • Revisar y controlar las operaciones mercantiles y económicas llevadas a cabo por la empresa en el período de administración concursal

Plazo de nombramiento del administrador concursal

El plazo de duración del mandato del administrador concursal es determinado por el juez que nombra, pudiendo ser prorrogado por causa justificada. En todo caso, su mandato concluirá cuando se dicte la resolución que ponga fin al concurso de acreedores.

Procedimiento concursal

El procedimiento concursal es el conjunto de actuaciones que lleva a cabo el administrador concursal para encaminar la empresa hacia la viabilidad o la liquidación. Se divide en varias fases, algunas de ellas obligatorias y otras voluntarias.

Solicitud de concurso de acreedores

El concurso de acreedores se inicia con la solicitud por parte del deudor o de uno o varios acreedores. En esta fase se han de justificar los requisitos para el inicio del concurso:

  • Inexistencia de pagos
  • Falta de liquidez
  • Insolvencia

Esta solicitud se dirige al juez, quien deberá comprobar si los requisitos se cumplen. Si así es, se procederá a la declaración del concurso.

Declaración del concurso de acreedores

El juez, tras comprobar que se cumplen los requisitos, dictará la resolución de declaración de concurso y nombrará al administrador concursal. A partir de este momento, se suspenden las facultades del deudor sobre su patrimonio y se designa al administrador concursal como encargado de la gestión de la empresa.

Fase común del procedimiento concursal

La fase común del procedimiento concursal tiene como objetivo la determinación de la situación patrimonial, económica y financiera de la empresa en el momento de la declaración del concurso. En esta fase se han de realizar las siguientes actuaciones:

  • Elaboración del inventario y la lista de acreedores.
  • Determinación de la masa activa y pasiva.
  • Realización de informes técnicos.
  • Gestión de las reclamaciones de los acreedores.

Además, en esta fase también se ha de aprobar el convenio que recoge el plan de pagos a los acreedores. Si el convenio no se aprueba, se procederá a la fase de liquidación.

Fase de convenio y liquidación

En la fase de convenio y liquidación se adopta la decisión final sobre la continuidad o la liquidación de la empresa. Si se opta por la continuidad, se ha de alcanzar un acuerdo con los acreedores que permita el cumplimiento de las obligaciones. Si no se alcanza el acuerdo, se procederá a la liquidación de la empresa, vendiendo sus bienes para pagar a los acreedores.

Responsabilidad del administrador concursal

El administrador concursal es un profesional que, al desempeñar su cargo, tiene una serie de responsabilidades que debe cumplir. En esta sección, se abordarán las diferentes responsabilidades, tanto civiles como legales, que recaen sobre el administrador concursal.

Responsabilidad civil del administrador concursal

El administrador concursal tiene una responsabilidad civil frente a los acreedores, la empresa y el juez, por los actos y decisiones que tome en el desempeño de su cargo. En caso de que su actuación cause algún perjuicio, los afectados podrán reclamarle responsabilidad civil y solicitar una indemnización.

Para evitar posibles daños, el administrador concursal debe actuar con diligencia y responsabilidad, cumpliendo con la ley y siempre en beneficio de todas las partes implicadas en el concurso de acreedores.

Actos impugnables del administrador concursal

El administrador concursal puede ser objeto de impugnaciones de los afectados si sus decisiones o actuaciones no se ajustan a la ley o provocan un perjuicio. En caso de que se produzcan actos impugnables, los afectados podrán solicitar su revocación ante el juez o el tribunal competente.

Entre los actos impugnables del administrador concursal se encuentran la emisión de informes erróneos o incompletos, la realización de contratos perjudiciales para la empresa y sus acreedores, entre otros.

Responsabilidad del administrador concursal en el concurso de personas especialmente relacionadas

En caso de que se descubran relaciones de parentesco o de amistad entre el administrador concursal y alguna de las personas relacionadas con la empresa concursada, se produce un conflicto de intereses que implica la posible responsabilidad civil y penal del administrador concursal.

El administrador concursal debe actuar con imparcialidad y objetividad, evitando cualquier situación de conflicto de intereses y actuando siempre en beneficio de todas las partes implicadas en el proceso de concurso de acreedores.

  • El administrador concursal tiene una responsabilidad civil frente a los acreedores, la empresa y el juez.
  • El administrador concursal puede ser objeto de impugnaciones si sus decisiones o actuaciones no se ajustan a la ley o provocan un perjuicio.
  • En caso de que se descubran relaciones entre el administrador concursal y alguna de las personas relacionadas con la empresa, se produce un conflicto de intereses que implica la posible responsabilidad civil y penal del administrador concursal.

ARTÍCULOS DE INTERÉS